Le informamos que este sitio web instala cookies propias y de terceros al navegar por sus páginas con el fin de facilitar su navegación y obtener datos estadísticos. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso e instalación. Acepto más información

Una Pastilla

26-09-16

Una pastilla

** Las fotos son de algunos de los casos más graves de leishmania que hemos tenido, todos están felizmente adoptados **

El médico dice que mis análisis de sangre han salido un poco alterados, seguro que los últimos atracones navideños me han elevado el colesterol, o quizá con los nervios mi tensión se ha alterado, pero yo me encuentro igual de bien que siempre, incluso podría decir que mejor que nunca. Hoy en la visita me dice que tengo que tomar una pastilla dos veces al día. No tengo ningún síntoma  de enfermedad pero que hay que controlar los niveles, no debo preocuparme. De ahora en adelante solo tengo que tomarme mi pastilla, seguramente en un tiempo si todo va bien ni siquiera la necesite.

Estas palabras son muy comunes entre los humanos, de ellos quien no toma medicación para una cosa toma para otra.  Yo soy un perro y mi enfermedad es la Leshmaniosis. Como me ha dicho mi veterinario no tengo que preocuparme pues físicamente estoy bien, estoy sano, solo necesito tomar una pastilla llamada Alopurinol dos veces al día durante algún tiempo para que mi analítica mejore y no tenga que preocuparme más por la Leshmania, solo hacerme un pequeño chequeo anual. Sin embargo noto que algo pasa, pues estoy en un albergue, buscando un nuevo hogar y cuando la gente me mira hacen comentarios extraños: " Si esta enfermo no lo quiero", " ¿La enfermedad del mosquito?Ni hablar, no quiero adoptar un perro así.  "Es muy guapo pero con esa enfermedad no lo quiero"...

No entiendo nada, pues yo corro, juego, y soy bueno y cariñoso como los demás, pero mis compañeros encuentran un hogar donde les cuiden por siempre y yo ya llevo tiempo en el albergue y cuando parece que alguien se acerca a mi jaula y se fija en mi, cuando los voluntarios le hablan de que tengo que tomar mi pastilla, se alejan y dejan de mirarme. 

Los voluntarios les explican que no es contagioso con sus otros perros. Que mi tratamiento cuesta menos de 10 euros al mes. Que soy un perro totalmente normal. Que debido al clima mediterráneo un gran porcentaje de perros  tendrán mi misma enfermedad. Que nuestra esperanza de vida es como la de cualquier otro perro sano...aún así nadie me adopta.

Ellos me dicen que no me desanime, que muchos otros perros como yo han pasado por Asoka y han sido adoptados, algún día vendrá esa familia que no le importe mi medicación que solo se fijen en el gran perro que soy. 

Ellos luchan porque los prejuicios y falsas creencias sobre mi enfermedad desaparezcan y porque la verdad sobre la Leshmaniosis llegue a todo el mundo para que nadie piense que soy un perro enfermo y delicado que me moriré pronto, pues soy un perro lleno de vida, que solo espera que le quieran, le cuiden y encontrar por fin la felicidad que me han negado.

A todos los perros que llegan a nuestro albergue se les realiza un análisis de sangre para detectar enfermedades entre ellas la leishmaniosis. Al ser detectada antes de que haya síntomas de enfermedad la mayoría no tiene órganos afectados y no requieren más cuidados que administrar la medicación y realizar un análisis de sangre cada 6 meses o anual a criterio veterinario.  Nos encontramos por desgracia en una zona endémica de leishmaniosis y ningún can esta libre de contraer esta enfermedad. Un perro sano hoy puede ser picado por el mosquito mañana, lo primordial  es diagnosticar cuanto antes. Desde Asoka os recomendamos que realicéis análisis periódicos a vuestros perros y por supuesto que si el perro que os gusta tiene leishmania no lo dudéis pues no hay garantías de que ningún perro no la contraiga en algún momento de su vida.


AsoKa en Instagram AsoKa en Pinterest

AsoKa el grande Asociación para la defensa y protección de los animales - Tels.






asokaelgrande@gmail.com
gatos.asokaelgrande@gmail.com
- Contactar Bambú cms